lunes, 1 de julio de 2019

Taller de mapeo participativo – Comunidad Kichwa Maijuna


El día jueves 27 Junio la comunidad de Santa Lucia, en colaboración con CONAPAC, realizó el taller de mapeo participativo. Cuando preguntamos qué era lo que esperaban sentir durante el taller la palabra que más se repitió fue Alegría. En un inicio los miembros de la comunidad estaba un poco nerviosos pero luego de unas dinámicas empezaron las sonrisas.

Primero el equipo de CONAPAC explicó en que consiste el taller de mapeo participativo. Mediante este taller los comuneros identificaron los elementos más importantes de su comunidad y los localizaron en un mapa creado por ellos. El primer día del taller se creo el mapa actual y el segundo día se creo el mapa de como quisieran que su comunidad sea en quince años.

                                     

El segundo paso es generar un debate y una  lluvia de ideas para que los pobladores hablen sobre las cosas importantes que hay en su comunidad. Luego los comuneros crearon los símbolos representativos que se utilizaron en el mapa. Entre los símbolos creados estuvieron la escuela, la piscigranja, zona maderera, colpas (zona de caza), aguaje (árbol frutal), cocina-comedor, torre de filtración, bosque de niños, zona de monos, zona de avistamiento de aves, sangre de grado, chacras, entre otros.



Posteriormente la comunidad se dividió en dos grupos, uno de hombres y uno de mujeres. Cada uno con libertad total para plasmar sus ideas. Fue interesante ver como en el grupo de los hombres lo primero que se hizo fue delimitar el territorio en general, las quebradas y las áreas de caza, mientras que las mujeres empezaron desde el centro de la comunidad con la escuela y las viviendas. Capturar estas sutiles diferencias es de suma importancia para que todas las percepciones sean correctamente representadas.




Cuando los dos grupos terminaron eligieron a un representante para que explique el trabajo que habían realizado, después del intercambio se integraron los mapas para obtener la mejor versión conjunta. Fue curioso darse cuenta que no todos los comuneros sabían sobre todo lo que había en su comunidad, por ejemplo algunas mujeres desconocían las áreas de caza. Así mismo, los comuneros expresaron su preocupación ya que algunos pobladores de otras zonas habían entrado a su territorio para depredar sus recursos.


 
                                         


El siguiente día, dividimos nuevamente la comunidad entre hombres y  mujeres, se crearon los mapas de la visión a 15 años, y se integraron en la versión final. Entre las ideas que surgieron estaba construir un embarcadero, baños ecológicos para cada vivienda, una posta, electricidad a través de paneles solares, una escuela de inicial, y promover el turismo a través de la creación de un sendero de aves y el mejoramiento de la piscigranja con puentes, una maloca, y botes de pesca.

Una de las cosas más bonitas fue ver cómo mientras los padres y madres trabajaban, los niños espontáneamente los imitaban y en sus propias hojas, dibujaban sus casas rodeadas de las aves, los árboles, los peces, manteniendo así el aprendizaje sobre la conservación y  valoración de su entorno. Con los comuneros se habló de que la visión a 15 años era también una herencia para sus hijos y  que en un futuro al ir creciendo sus hijos también serian participes de la construcción de estos objetivos.



Se hizo énfasis en la importancia de una caza y pesca sostenible para poder disponer de los recursos a largo plazo, y se motivó a utilizar todos los espacios de la comunidad como espacios de pedagogía. Se acordó como prioridad establecer los límites legales de la comunidad, y se recomendó poner letreros físicos de señalización.

                                     


Delcio uno de los comuneros dijo que el taller era algo histórico, el cual ha permitido saber sobre los valores y recursos que tienen. Ermildo, el Apu de la comunidad, hizo un llamado para que todos trabajen unidos y menciono que la principal labor de los dirigentes es trabajar para su comunidad, algo que tristemente algunas de nuestras autoridades nacionales han olvidado.

Antes de partir, el Apu me prometió que cuando regrese en 15 años iba a ver todas las cosas que se habían cumplido de la visión plasmada en los talleres, yo le creí y le prometí que no tardaría 15 años en regresar, pues estoy seguro que en menos de un año ya tendrán algunos de esos logros construidos.


 




1 comentario:

  1. Comunidades que viven en armonía con su entorno que les provee beneficios laborales y hospitalidad demuestran su alta capacidad para seguir desarrollándose sosteniblemente valorando sus recursos, y que pese a sus limitaciones a accesos a tecnologías buscan soluciones que les ayuda a mejorar su calidad de vida con proyección a 15 años, con apoyo de liderazgo y compromiso de instituciones que no olvidan a esta pequeña población al contrario les ayuda a construir su propia historia de avance prometiendo que será una comunidad auto sostenible.

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