Una semana más
trabajando con CONAPAC, esta vez teniendo como tarea principal el desarrollo del proyecto
agro. Se entregaron nada menos que un total de 450 cocos a 6 comunidades del Amazonas.
Al acercarse la lancha, y hacer el llamado con la bocina, los primeros que salían
eran los niños, la orilla se llenaba de felicidad y entregábamos dos cocos a
cada uno para que nos ayuden a llevarlos. ¡¡ Es para sembrar, no para comer !! les
decíamos mientras se reían y entusiasmados iban corriendo a las escuelas o
huertas para iniciar la capacitación.
Esta semana
se sumó Pedro Paucarpaja al equipo de CONAPAC, Ingeniero Agrónomo y experto en agricultura
sostenible. CONAPAC ofrece semillas de un total de 30 especies nativas entre
las que están el Coco, Acai, Aguaje, Cacao, y otras más. Pedro, me comenta que
a largo plazo la idea es que tengan un vivero y un semillero donde se puedan
repartir las 30 semillas para así ayudar a conservar el ecosistema y generar
ingresos para las familias. CONAPAC provee las semillas, herramientas para
cultivo, capacitación, seguimiento y contacto con compradores para que los
comuneros puedan acceder a un precio justo y rentable.
Pedro,
natural de Junín, conserva el mismo espíritu alegre y disposición a servir que
los demás miembros de CONAPAC. Su tarea no es dar Coco, si no enseñar a
cultivar. Una vez que se han juntado los beneficiaros, se procede a capacitarlos.
Pedro limpia la tierra con un machete, y con una pala revuelve la tierra, suelo
orgánico o arenoso es fundamental para que el Coco crezca saludable.
Cuando la
tierra esta lista, delimita los bordes con troncos viejos de árboles caídos. Toma
unos frutos cercanos y explica cómo funcionan las semillas. La parte exterior
es el alimento y seguirán vivas hasta encontrar tierra fértil. El Coco, nos
dice, se puede sembrar en cualquier posición, pero solo la mitad debe estar
bajo tierra, si no se pudre. El prefiere sembrar el Coco de manera lateral.
Nos
explica también sobre el geotropismo, la capacidad de la raíz de buscar la
tierra, y el fototropismo, la capacidad de la guía de buscar la luz. El Coco
una vez sembrado, no debe cambiarse de posición, esto podría ser fatal, ya que
la raíz y la guía están orientadas, si ha de revisarse, ha de posicionarse de
la misma forma como se sembró. Con el hacha abre un Coco y nos muestra el embrión
y los tres ojitos por donde salen la raíz y el embrión, su capacitación es dinámica.
La semilla germina con humedad y oscuridad, es por esto que es mejor cubrir el
Coco con hojas de platanales, pero solo parcialmente, e ir liberando el ingreso
de más luz a medida que la guía va creciendo.
Para que la
planta crezca nutritiva, hay varias formas, cascaras de fruta a manera de
abono, agua de pescado remojando, sal, y una que Pedro reconoce aprendió de las
comunidades, una corbata de churu. Les pregunta Pedro si lo aplican, los
mayores asienten con su cabeza, y Pedro reafirma sus conocimientos ancestrales,
explicando el porqué: El caparazón de los choros, posee minerales de gran valor
para las plantas y al ponerlos alrededor sirven como alimento de las mismas. Los
comuneros se alegran al escuchar la explicación científica, ellos aprenden de
nosotros y nosotros aprendemos de ellos, con el intercambio de ideas crecemos
juntos.
Algunas
curiosidades, ¿Por qué hay tantos Cocos en las islas? la capacidad de dormancia
del coco hace que puede viajar meses por el agua sin problemas y empezar a
germinar cuando llega a tierra. Y un bonus, los antiguos pobladores cortaban
las hojas de sus malocas en luna llena para que no se las coman los gusanos, ¿sirve
o no? ¿mito o realidad?, Pedro nos explica, en luna llena el cambio de nivel en
las mareas, produce que el agua de las hojas baje a la raíz, con hojas más
secas los gusanos no se las comerán. Los conocimientos ancestrales Amazónicos
son muy amplios y debemos preservarlos.
Para cerrar
con unas reflexiones, Pedro nos dice que las comunidades son como un bosque,
todos los miembros pueden ser diferentes como lo son los diferentes arboles
frutales, pero aun siendo diferentes, todos formamos parte de un ecosistema y
debemos trabajar juntos, los proyectos, nos comenta, son como las semillas y la
tierra como las comunidades, esa tierra ha de ser fértil para poder obtener los
frutos.
En 2 a 3
meses los Cocos serán replantados, y en 1 a 2 años producirán aproximadamente
50 Cocos por año, para un cálculo rápido, sin contar la tasa de mortalidad, 450 semillas, 22500 cocos. Conclusión, HAY COCO PA RATO.







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