viernes, 5 de julio de 2019

Hay Coco pa rato


Una semana más trabajando con CONAPAC, esta vez teniendo como tarea principal el desarrollo del proyecto agro. Se entregaron nada menos que un total de 450 cocos a 6 comunidades del Amazonas. Al acercarse la lancha, y hacer el llamado con la bocina, los primeros que salían eran los niños, la orilla se llenaba de felicidad y entregábamos dos cocos a cada uno para que nos ayuden a llevarlos. ¡¡ Es para sembrar, no para comer !! les decíamos mientras se reían y entusiasmados iban corriendo a las escuelas o huertas para iniciar la capacitación.




Esta semana se sumó Pedro Paucarpaja al equipo de CONAPAC, Ingeniero Agrónomo y experto en agricultura sostenible. CONAPAC ofrece semillas de un total de 30 especies nativas entre las que están el Coco, Acai, Aguaje, Cacao, y otras más. Pedro, me comenta que a largo plazo la idea es que tengan un vivero y un semillero donde se puedan repartir las 30 semillas para así ayudar a conservar el ecosistema y generar ingresos para las familias. CONAPAC provee las semillas, herramientas para cultivo, capacitación, seguimiento y contacto con compradores para que los comuneros puedan acceder a un precio justo y rentable.







Pedro, natural de Junín, conserva el mismo espíritu alegre y disposición a servir que los demás miembros de CONAPAC. Su tarea no es dar Coco, si no enseñar a cultivar. Una vez que se han juntado los beneficiaros, se procede a capacitarlos. Pedro limpia la tierra con un machete, y con una pala revuelve la tierra, suelo orgánico o arenoso es fundamental para que el Coco crezca saludable.
Cuando la tierra esta lista, delimita los bordes con troncos viejos de árboles caídos. Toma unos frutos cercanos y explica cómo funcionan las semillas. La parte exterior es el alimento y seguirán vivas hasta encontrar tierra fértil. El Coco, nos dice, se puede sembrar en cualquier posición, pero solo la mitad debe estar bajo tierra, si no se pudre. El prefiere sembrar el Coco de manera lateral. 

Nos explica también sobre el geotropismo, la capacidad de la raíz de buscar la tierra, y el fototropismo, la capacidad de la guía de buscar la luz. El Coco una vez sembrado, no debe cambiarse de posición, esto podría ser fatal, ya que la raíz y la guía están orientadas, si ha de revisarse, ha de posicionarse de la misma forma como se sembró. Con el hacha abre un Coco y nos muestra el embrión y los tres ojitos por donde salen la raíz y el embrión, su capacitación es dinámica. La semilla germina con humedad y oscuridad, es por esto que es mejor cubrir el Coco con hojas de platanales, pero solo parcialmente, e ir liberando el ingreso de más luz a medida que la guía va creciendo.




Para que la planta crezca nutritiva, hay varias formas, cascaras de fruta a manera de abono, agua de pescado remojando, sal, y una que Pedro reconoce aprendió de las comunidades, una corbata de churu. Les pregunta Pedro si lo aplican, los mayores asienten con su cabeza, y Pedro reafirma sus conocimientos ancestrales, explicando el porqué: El caparazón de los choros, posee minerales de gran valor para las plantas y al ponerlos alrededor sirven como alimento de las mismas. Los comuneros se alegran al escuchar la explicación científica, ellos aprenden de nosotros y nosotros aprendemos de ellos, con el intercambio de ideas crecemos juntos.

Algunas curiosidades, ¿Por qué hay tantos Cocos en las islas? la capacidad de dormancia del coco hace que puede viajar meses por el agua sin problemas y empezar a germinar cuando llega a tierra. Y un bonus, los antiguos pobladores cortaban las hojas de sus malocas en luna llena para que no se las coman los gusanos, ¿sirve o no? ¿mito o realidad?, Pedro nos explica, en luna llena el cambio de nivel en las mareas, produce que el agua de las hojas baje a la raíz, con hojas más secas los gusanos no se las comerán. Los conocimientos ancestrales Amazónicos son muy amplios y debemos preservarlos.




Para cerrar con unas reflexiones, Pedro nos dice que las comunidades son como un bosque, todos los miembros pueden ser diferentes como lo son los diferentes arboles frutales, pero aun siendo diferentes, todos formamos parte de un ecosistema y debemos trabajar juntos, los proyectos, nos comenta, son como las semillas y la tierra como las comunidades, esa tierra ha de ser fértil para poder obtener los frutos.

En 2 a 3 meses los Cocos serán replantados, y en 1 a 2 años producirán aproximadamente 50 Cocos por año, para un cálculo rápido, sin contar la tasa de mortalidad, 450 semillas, 22500 cocos. Conclusión, HAY COCO PA RATO.




No hay comentarios.:

Publicar un comentario